Aprenda a canalizar la ambición de forma productiva para alcanzar el éxito después de la cárcel. Dirige tu impulso hacia objetivos significativos y alcanzables.
Desafíate a ti mismo con objetivos que requieran determinación
Cree una hoja de ruta clara desde donde está hasta donde quiere llegar
Persistir ante los obstáculos y seguir avanzando
Al comienzo de mi estancia en prisión, me fijé metas muy ambiciosas para lo que quería lograr durante el tiempo que cumpliría mi condena. Visualicé la carrera que quería construir. Cuanto más clara era esa visión, mejor podía aprovechar las décadas que pasaría dentro para prepararme.
Mis ambiciones me obligaban a establecer una estrategia en tres partes. Cada día, trabajaría para:
Esta claridad en tres partes guió mis pasos. Esperaba salir con mi dignidad intacta y oportunidades para prosperar.
La ambición puede ser una fuerza positiva o negativa. La ambición descontrolada llevó a muchas personas a la cárcel en primer lugar. La clave está en canalizar la ambición a través de medios éticos y legales.
Recuerda que la ambición es más que el simple deseo de alcanzar algo: se trata de la determinación y el esfuerzo que estás dispuesto a dedicar para alcanzar tus metas. A medida que continúes tu viaje de desarrollo personal, tu ambición será una poderosa fuerza impulsora hacia tu éxito tras tu puesta en libertad.
Escribe las respuestas a las siguientes preguntas. Tómate tu tiempo para responder de forma reflexiva y detallada.