
Estoy profundamente agradecido a Andy Matevousian, director regional sénior de la Oficina de Prisiones, que supervisa todas las prisiones federales de la región centro-norte. Andy ha sido más que un colega; ha sido un amigo de confianza y uno de los defensores más importantes de nuestra labor de promoción.
De la USP Lompoc al Noveno Circuito
Mi relación con Andy comenzó hace muchos años, cuando él era capitán en la USP Lompoc durante mi reclusión allí. En aquel momento, ninguno de los dos podía imaginar que años más tarde volveríamos a conectar en el exterior en pos de una misión compartida: mejorar los resultados para las personas en el sistema penitenciario estadounidense.
Esa reconexión se produjo en 2015, cuando me invitaron a dar una conferencia en un simposio organizado por el Tribunal de Apelación del Noveno Circuito en Sacramento. Después de mi presentación, Andy se acercó para felicitarme. Habían pasado más de siete años desde la última vez que lo vi en Lompoc. Desde entonces, había ascendido al cargo de alcaide de la USP Atwater.
De la presentación al programa
Cuando Andy me invitó a dar una presentación en Atwater, le hice una sugerencia: en lugar de limitarme a dar un discurso, ¿por qué no crear un programa, algo que ayudara a las personas encarceladas a prepararse sistemáticamente para el éxito tras su puesta en libertad?
Andy estuvo de acuerdo. Esa decisión se convirtió en la base de uno de los proyectos más importantes de mi vida.
Desarrollamos lo que se convertiría en la piedra angular de los esfuerzos de defensa de Prison Professors: un curso de reinserción estructurado y autodirigido que anima a las personas a vivir como si fueran los directores generales de sus propias vidas. A través del programa, los participantes aprendieron a definir la excelencia, a conmemorar su trayectoria y a documentar su preparación para la reinserción.
Ampliando el alcance
El éxito de ese curso piloto me ayudó a ganar credibilidad ante la Oficina de Prisiones. Andy se convirtió en mi mayor apoyo. Ayudó a llevar nuestro programa a todas las prisiones de su región, lo que permitió que participaran decenas de miles de personas.
Los resultados han sido muy positivos. Las personas que están dentro ahora están creando registros (biografías, diarios, reseñas de libros y planes de puesta en libertad) que demuestran su responsabilidad y preparación. Esos registros refuerzan nuestra defensa. También proporcionan al personal como Andy las pruebas que necesitan para apoyar a las personas en sus oportunidades de puesta en libertad anticipada. Andy me ha hablado personalmente de personas cuyo crecimiento documentado le ha ayudado a defender su avance.
Por qué son importantes las coaliciones
La defensa requiere coaliciones. No podemos generar cambios de forma aislada. Debemos colaborar con:
- El personal, que desempeña un papel fundamental a la hora de influir en la cultura y apoyar el crecimiento.
- Las personas que cumplen condenas, que deben asumir la responsabilidad de su propio camino.
- Las comunidades y las familias, que pueden reforzar la importancia de la preparación y la responsabilidad.
Por eso animo a todos a participar: abran un perfil en PrisonProfessors.org, documenten su progreso o ayúdennos a conectar con otras personas que quieran formar parte de este movimiento.
Como demuestra el ejemplo de Andy, la reforma es posible cuando creamos coaliciones, paso a paso, registro a registro, historia a historia. Juntos, podemos demostrar que las personas que están en prisión pueden ganarse la libertad por méritos propios y que un sistema basado en incentivar la excelencia conducirá a mejores resultados para todos.
