Prison Professors

28 de mayo de 2025

Movimiento

Principios enseñados:Judicial Narrative

Ayer tuve el privilegio de hablar en el Wheeler Hall de la Universidad de California en Berkeley, un lugar donde, hace décadas, Mario Savio instó a los estudiantes a actuar contra la injusticia. De pie en ese lugar histórico, reflexioné sobre el poder de una sola voz para desencadenar un movimiento.

Savio y sus compañeros desafiaron un sistema que reprimía la libertad de expresión. Su activismo cambió la historia, demostrando que cuando un número suficiente de personas exige un cambio, las instituciones deben responder. La misma lección se aplica hoy en día. Vivimos en un país que encarcela a más personas que cualquier otra nación del mundo. Sin embargo, nuestro sistema penitenciario no se centra en la rehabilitación. En lugar de incentivar a las personas para que desarrollen habilidades, sigan formándose y se preparen para un futuro mejor, a menudo perpetúa los ciclos de fracaso.

Ayer les pedí a los estudiantes que consideraran lo siguiente: ¿qué pasaría si construyéramos un sistema que animara a las personas a ganarse su libertad a través del mérito?

Imaginemos un sistema penitenciario que funcionara menos como un almacén y más como una universidad, que dotara a las personas de los conocimientos y las herramientas necesarios para tener éxito tras su puesta en libertad. Eso es en lo que estamos trabajando en Prison Professors Charitable Corporation. Pero no podemos hacerlo solos.

El poder de las ideas

A lo largo de la historia, los cambios transformadores han comenzado con ideas. Sócrates desafió a las personas a pensar de forma crítica. Mandela le mostró al mundo que la reconciliación es más poderosa que la venganza. Los emprendedores del Área de la Bahía crearon empresas que transformaron nuestra forma de vivir, comunicarnos e interactuar.

El cambio comienza con una idea, pero las ideas solo ganan fuerza cuando las personas se comprometen a difundirlas.

Por eso invité a los estudiantes de Berkeley a unirse a nuestra misión. Tienen los conocimientos, las herramientas y las plataformas para amplificar este mensaje de formas que no eran posibles en generaciones anteriores. Con los medios digitales, la inteligencia artificial y las redes descentralizadas, la información se mueve más rápido que nunca. Debemos utilizar estas herramientas para desafiar los sistemas obsoletos y crear algo mejor.

Asumir la responsabilidad del cambio

Los estudiantes que conocí en Berkeley entrarán en un mundo en rápida evolución. La automatización, la inteligencia artificial y los avances tecnológicos están transformando todos los sectores. Pero hay algo que permanece constante: los que se hacen responsables de su camino, los que definen el éxito por sí mismos y trabajan con un propósito, serán los que lideren.

Esa es la lección que aprendí en prisión. A pesar de los muros y las alambradas, me di cuenta de que nadie podía controlar mi mentalidad ni mi disciplina. Leí libros que me ayudaron a pensar de forma diferente. Estudié a líderes que superaron obstáculos extraordinarios. Me fijé objetivos diarios y trabajé sin descanso para alcanzar mi visión del éxito.

Los mismos principios se aplican fuera de la cárcel. Ya sea que alguien esté atravesando una crisis personal, lanzando un negocio o impulsando una reforma política, la estrategia es la misma:

  • Definir el éxito.
  • Establecer objetivos claros.
  • Crear un plan y ejecutarlo a diario.
  • Medir el progreso y ajustarlo según sea necesario.
  • Crear una red de personas que crean en la misión.

Actúa ahora

Vivimos en una era de inmensas oportunidades. La tecnología nos ha dado acceso a información ilimitada. Las plataformas sociales permiten a cualquiera crear una audiencia. Las herramientas de inteligencia artificial están revolucionando las industrias. Nunca ha habido un mejor momento para impulsar un cambio significativo.

La pregunta es: ¿aprovecharemos estas oportunidades o nos quedaremos al margen?

Mario Savio y sus compañeros no esperaron a que otros solucionaran los problemas que veían. Pasaron a la acción. Difundieron ideas. Crearon un movimiento.

Ahora nos toca a nosotros.

Una llamada a la acción

Invito a todos los que lean esto a reflexionar:

  • ¿Por qué causa vale la pena luchar?
  • ¿Cómo vas a utilizar tus habilidades para impulsar un cambio significativo?
  • ¿Qué medidas tomarás hoy para contribuir a algo más grande que tú mismo?

Ya sea a través de nuestra organización sin ánimo de lucro, de otra organización o de una iniciativa independiente, te animo a que actúes. El cambio no se produce de la noche a la mañana, pero todo movimiento comienza con un solo paso.

Juntos, podemos construir un sistema que incentive el crecimiento, restaure la esperanza y permita a las personas ganarse la libertad a través del mérito. Pero todo comienza con personas —estudiantes, profesionales y líderes— que estén dispuestas a desafiar el statu quo y luchar por algo mejor.

Pregunta de aprendizaje autodirigido:

  • ¿Qué ideas o causas te inspiran a actuar y qué medidas prácticas puedes tomar hoy para convertir la inspiración en un cambio real?