Durante los 26 años que pasé en prisión, escuché muchas quejas de otras personas. A menudo se quejaban de la representación legal que habían recibido. Esas personas argumentaban que sus abogados nunca llegaron a conocerlos como personas y que no ayudaron al juez a conocerlos en el memorándum de sentencia.
Por esta razón, animo a las personas a que se informen sobre el memorándum de sentencia lo antes posible.
¿Qué es un memorándum de sentencia?
Un memorándum de sentencia es un documento escrito que el abogado defensor puede presentar ante el tribunal antes de la audiencia de sentencia. Si es eficaz, tendrá múltiples propósitos:
- Le humaniza: le dice al juez quién es usted más allá de los detalles de su delito.
- Explica las circunstancias: describe los factores que llevaron a su delito y proporciona un contexto que podría cambiar la forma en que se perciben sus acciones.
- Aboga por la indulgencia: al detallar los factores atenuantes, los esfuerzos de rehabilitación y el impacto en la comunidad, aboga por una sentencia justa y equilibrada.
- Respalda la narrativa: el documento puede incluir cartas de referencia, historial laboral, formación académica y ejemplos de arrepentimiento o responsabilidad.
La forma en que se prepara este memorándum puede cambiar la trayectoria de su sentencia. Por eso insisto en la importancia de ser proactivo en su propia defensa.
Muchas personas dan por sentado que su abogado sabrá instintivamente todo sobre su vida y abogará en consecuencia. Asumen que el memorándum de sentencia será un reflejo completo no solo de su delito, sino también de su humanidad.
Por desgracia, no siempre es así.
Algunos abogados tratan los memorandos de sentencia como formalidades, escribiendo muy poco o basándose en argumentos estereotipados. Pueden desperdiciar muchas palabras citando jurisprudencia que el juez ya conoce.
Otros pueden pasar horas redactando el memorándum, pero no consultan al acusado, omitiendo detalles críticos que reflejan a la persona detrás del caso. Peor aún, en algunas situaciones los abogados no presentan nada, creyendo que los argumentos orales por sí solos serán suficientes.
La frustración suele surgir de las siguientes formas:
- Falta de comunicación: las personas suelen sentirse desinformadas sobre la estrategia de su abogado.
- Detalles insuficientes: el memorándum puede pasar por alto aspectos importantes como los antecedentes personales, las medidas de rehabilitación o los vínculos con la comunidad.
- Ausencia de revisión: algunos abogados no comparten el memorándum con sus clientes antes de presentarlo, perdiendo así la oportunidad de obtener valiosas aportaciones.
Cuando las personas llegan a la cárcel, si consideran que el abogado no las ha representado bien, presentan una moción de hábeas corpus por asistencia ineficaz del abogado; se trata de una moción posterior a la condena que rara vez aporta alivio.
Los tribunales suelen deferir a la discreción del abogado en las decisiones estratégicas, tal y como se estableció en el caso histórico Strickland v. Washington. Por eso es fundamental tomar el control de su propia narrativa.
Asumir el control de su proceso de sentencia
Si se enfrenta a una sentencia, no puede simplemente delegar todas las decisiones a su abogado. Debe defenderse a sí mismo.
1. Empiece pronto
Mantenga conversaciones con su abogado sobre el memorándum de sentencia mucho antes de la vista. Lo mejor es hacer estas preguntas antes de contratar a un abogado, pero nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde para prepararse. Haga preguntas como:
- «¿Cuál es su estrategia para presentar mi historia?».
- «¿Qué factores atenuantes piensa destacar?».
- «¿Qué puedo hacer para ayudarle a elaborar un plan de atenuantes más sólido?».
Ser proactivo desde el principio establece expectativas claras y garantiza que su abogado comprenda la importancia del memorándum.
2. Asuma la responsabilidad de su historia
Una de las herramientas más poderosas que tienes es tu narrativa personal. Los jueces quieren comprender a la persona que hay detrás del caso, no solo el delito. Escribir una narrativa personal puede marcar la diferencia. Céntrate en tres áreas clave:
- Antecedentes y retos: Comparta su educación, sus dificultades y las circunstancias que pueden haber influido en sus acciones.
- Responsabilidad y crecimiento: explique qué le llevó a cometer el delito y cómo está asumiendo su responsabilidad.
- Planes de futuro: describa sus objetivos de rehabilitación, empleo y contribución a la sociedad tras la sentencia.
Cuando estuve encarcelado, escribí extensamente sobre mi transformación personal. Ojalá hubiera sabido cómo hacerlo antes de que el juez me condenara a 45 años de prisión.
3. Colabora con tu abogado
Insista en que su abogado incluya su narrativa personal o detalles clave de ella en el memorándum de sentencia. Ofrezca proporcionar referencias personales, cartas de empleadores o ejemplos de participación en la comunidad. Estos activos pueden reforzar las pruebas de quién es usted como persona, socavando las acusaciones de los fiscales.
4. Crea una red de apoyo
Pide a familiares, amigos, mentores o antiguos compañeros de trabajo que escriban cartas de apoyo. Estas cartas deben:
- Destacar su carácter y sus contribuciones.
- Mencionar cualquier esfuerzo que haya realizado para rehabilitarse.
- Proporcionar ejemplos de cómo ha influido positivamente en las personas de su entorno.
Si es posible, asegúrese de que estas cartas estén dirigidas al juez y se incluyan en el memorándum de su abogado.
5. Comprenda la función del memorándum
Un memorándum de sentencia es un documento persuasivo, pero no es una garantía. Los jueces sopesan muchos factores, entre ellos la naturaleza de su delito, las declaraciones de las víctimas y las directrices federales para la imposición de penas. Sin embargo, presentar un memorándum convincente puede influir en la percepción del juez y conducir a un resultado más favorable.
6. Manténgase involucrado durante todo el proceso
No dé por sentado que el memorándum de sentencia es la única forma de defenderse. Esté preparado para hablar en la audiencia si se le da la oportunidad. Sus propias palabras, pronunciadas con sinceridad y arrepentimiento, pueden causar una impresión duradera.
Lecciones de mi experiencia
Durante mi estancia en prisión, vi a muchas personas culpar a sus abogados por una representación inadecuada. Mirando atrás, creo que muchas de esas frustraciones podrían haberse evitado con una mejor comunicación y preparación.
¿La lección? No espere a que otra persona cuente su historia. Asúmala, déle forma y asegúrese de que se escuche.
Reflexiones finales y llamada a la acción
La audiencia de sentencia es uno de los momentos más críticos en la vida de una persona afectada por la justicia. Si bien su abogado desempeña un papel esencial, usted también lo hace. Al adoptar un enfoque activo en el proceso de sentencia, puede asegurarse de que el juez lo vea como algo más que un expediente.
Si usted o alguien que conoce está atravesando esta difícil situación, le animo a que se prepare con antelación y a fondo. Revise las lecciones que ofrecemos en Prison Professors. Todo está disponible de forma gratuita.
Nadie debe esforzarse más que usted para prepararse y obtener el mejor resultado posible.