Aplicar los principios Straight-A a la vida real. Integrar los diez principios en la práctica diaria para lograr un éxito duradero.
Utilizar el marco en todos los ámbitos de la vida
Volver al marco cuando cambien las circunstancias
La aplicación deliberada conduce a resultados mensurables
Aunque desarrollé la Guía Straight-A durante mi encarcelamiento, no se trata de una estrategia exclusiva para la prisión. Es un marco para la toma de decisiones que se aplica a cualquier período de desafío, transición o ambición.
Como seres humanos, todos nos enfrentamos a crisis en algún momento. Esas crisis adoptan diferentes formas:
El origen de la crisis puede variar, pero la solución siempre comienza de la misma manera: recuperando la capacidad de acción y aplicando un enfoque estructurado a la toma de decisiones.
La guía Straight-A funciona porque es adaptable. No se aplica una sola vez y se pasa a otra cosa. Se aplica repetidamente, ajustando las definiciones y los objetivos a medida que evoluciona la vida.
En todos los casos se aplican los mismos principios. Solo cambian las definiciones.
La Guía Straight-A no es una lista de verificación que se completa una sola vez. Utiliza la guía como una herramienta a la que recurrir cada vez que cambien las circunstancias. Cada vez que la revises, redefinirás el éxito, ajustarás los objetivos y recalibrarás las acciones.
Así es como se acumula el progreso.
El marco me ayudó a pasar de la crisis a la preparación, de la preparación a la oportunidad y de la oportunidad a la contribución. Hoy en día sigue guiando mis decisiones.
Puede hacer lo mismo por cualquiera que esté dispuesto a aplicarlo deliberadamente.
Completa el siguiente ejercicio por escrito:
La aplicación convierte los principios en resultados. Los resultados generan confianza. La confianza abre nuevas posibilidades.